El Antiguo Método de Fundición a la Tierra

Nuestro trabajo se basa en el antiguo método de fundición denominado "A La Tierra". Básicamente, tiene como objetivo obtener una pieza de bronce de forma idéntica al modelo original, trabajando directamente con el mismo, sin modelos ni moldes intermedios, y utilizando únicamente tierra. Un método que ha sido usado durante siglos.
Se comienza utilizando dos medias "cajas" metálicas abiertas que encastran una en la otra, lugar donde se realizará el molde de tierra para la pieza a fundir. Su geometría puede ser rectangular o cuadrada y presentan solamente lados con pernos y orejas que permiten su encastre. Teniendo como apoyo una superficie lisa y rígida, las media cajas se llenan y se compactan con tierra tipo "París", que en el Perú fue sustituida hace ya algunos años por la llamada "Tierra Paraná", junto a otros aditivos que preparan a la tierra para su utilización.
Sobre la tierra depositada en cada media caja, se realiza el moldeo manual, de modo de generar un hueco vacío idéntico al modelo por sus mitades, calcando sus detalles, formas y superficies. Se agregan las coladas, conductos por donde entrará el metal líquido, y las salidas de gases, imprescindibles para evitar el burbujeo en el metal. Todo el espacio vacío, unido por mitades, será ocupado por el bronce líquido, que al ser enfriado dejará a la vista la pieza original buscada.
Para verter el bronce fundido a 1200 grados centígrados, es necesario tener las cajas correctamente cerradas y encastradas firmementes unas con otras, habiendo previamente eliminado toda la humedad de la tierra. Para ello se realiza un largo secado parejo en una estufa especial con control automático de temperatura y tiempo.
El metal hirviente penetra en todos los espacios libres dentro de las cajas, a través de las coladas, hasta llenarlos completamente. Sólo resta abrir las cajas una vez enfriadas, para poder visualizar el resultado de todo el proceso: el modelo original llevado al bronce.

Terminación y Cincelado
Las piezas resultantes del proceso de fundición, son tratadas para obtener el aspecto final o terminación deseado. Se les cortan las coladas, se cepillan para eliminar rebabas y bordes, y se pule toda la superficie. La etapa de cincelado, totalmente realizada a mano, es donde se realiza el acabado final. Los detalles de cada pieza son realzados, utilizando cinceles, abrasivos, limas, tornos, lijas, etc. Es aquí donde se obtiene el aspecto superficial final de la obra, restando como tarea final la fase de coloración y protección de superficies.

Pátinas y Acabados
Para cada pieza de bronce, el maestro patinador aplica diferentes técnicas a base de químicos que producen reacciones superficiales en el metal otorgando así diferentes colores y aspectos de acabados. En esta última etapa, también totalmente realizada a mano, se trabaja en forma cercana al escultor, siguiendo las indicaciones de su creación.
Obtenemos una amplia gama de colores y acabados distintos para bronce, tanto en frío como en caliente, combinables entre sí, de modo que es posible escoger el mejor acabado para cada obra.
Finalmente, se agrega una protección en base a ceras naturales que otorgará a la pieza durabilidad y estabilidad en los colores, y evitará que nuevos procesos de corrosión y oxidación naturales modifiquen el acabado logrado. Para el caso en que la obra sea depositada a la intemperie, esta protección es notoriamente importante dadas las condiciones de polución normales, debiéndose realizar revisiones periódicas bajo un programa de mantenimiento de la obra de bronce.